Este fin de semana, Amaya Cervera nos sorprende en la edición de El País Semanal con un artículo que se adentra en las nuevas fronteras del panorama vitícola mundial y en la capacidad que tiene el vino de trasportarnos a esos nuevos territorios. Además de las grandes diferencias que existen entre vinos elaborados en regiones cálidas y frías, o entre los que proceden de zonas de interior o que miran al mar, la lista de países, paisajes y latitudes en las que es posible cultivar la vid y transformar su uva en un trago apetecible y delicioso no ha dejado de crecer en los últimos años, a menudo alimentada por el calentamiento global.

Nuestro Viñátigo Ensamblaje Tinto 2018 forma parte de uno de esos viajes evocadores que nos puede producir el vino con sus aromas y sabores, en este caso de un territorio volcánico como el de las Islas Canarias y que según las notas de cata de la autora “un vino que cautiva y que invita a viajar con la mente”.

Tenerife: Viñátigo Ensamblaje

2018. Tinto. Islas Canarias.Bodegas Viñátigo. Baboso negro, tintilla, vijariego negro y negramoll. 14% vol. Precio: 23 euros.
Además de compartir la expresividad única y la exuberancia de los vinos canarios, este tinto tiene la virtud de reunir en la botella algunas de las variedades más originales de Tenerife cultivadas en suelos volcánicos de distintos tipos y a altitudes que van desde el nivel del mar hasta los 1.000 metros en la zona noroccidental de la isla. Hay una parte herbal y especiada muy viva, pero lo mejor es el paladar: intenso, jugoso, vibrante y con textura sedosa. Un vino que cautiva y que invita a viajar con la mente.

El Pais Semanal.- Amaya Cervera

*Artículo original publicado en el País Semanal (28/03/2021).- Leer