Vendimia y elaboración

”La ausencia de la temible filoxera ha posibilitado que en Canarias se conserven muchas variedades de vid únicas en el mundo, ello unido a las características volcánicas de los suelos…”

La orografía que acoge nuestra viticultura dificulta mucho su mecanización, lo que aumenta sus costes, pero sin embargo, la transforma en un proceso artesanal con un enorme valor  añadido.

Una de las operaciones más costosas de las que realizamos en el viñedo, es la vendimia, pero también una de las que más valor aporta, ya que  al ser manual garantiza una selección exhaustiva de la uva que entra en bodega.

Al menos dos semanas antes de  conseguir la maduración perfecta, comenzamos los controles de maduración, a través de los cuales determinamos el  momento óptimo de recolección. Periódicamente vamos a cada parcela, donde catamos las uvas y tomamos muestras para analizar en bodega.

Con la información que nos proporciona la cata y  teniendo en cuenta los parámetros enológicos, fijamos la fecha de la vendimia, de tal forma que sea lo más equilibrada posible y que no necesite intervención  sobre la misma.

La recolección se realiza 100% a mano, transportándose a bodega lo antes posible, en cajas de 20 kg perforadas, evitando calentamientos y roturas, para  preservar al máximo la calidad. Una vez que la uva esta en  bodega, rápidamente la conservamos en  cámara frigorífica, donde la enfriamos a temperaturas próximas a los 0ºC, antes de comenzar su procesamiento.

Esto nos permite realizar el despalillado, estrujado y operaciones posteriores, dependiendo del tipo de elaboración, sin la adición de sulfuroso, ya  que a estas temperaturas todas las oxidaciones se ralentizan mucho, permitiéndonos  trabajar sin aditivos, pero sin renunciar ni un ápice a la calidad.

Antes de despalillar, volvemos a realizar una segunda selección en bodega, para garantizarnos la máxima calidad. A partir de aquí, con cada  variedad, y dependiendo el vino que estemos elaborando seguimos procesos  diferenciados.

Otra de las particularidades  importantes de nuestra vendimia es su larga duración. Comenzamos normalmente a mitad  de agosto, con las variedades más tempranas, que cultivamos apenas a 100 metros sobre el nivel del mar en la Finca Mazape con sus parcelas de Marmajuelo, Negramoll y Malvasía, para terminar la última semana de octubre o  primera de noviembre, a más de 1.000 m de altitud en la Finca Los Pedregales en El Palmar, con la Tintilla que requiere de estas altitudes donde se dan unas condiciones climáticas continentales.

Estas vendimias tan largas llegan a resultar agotadoras, demasiado tiempo en tensión, pero por otro lado, nos permite ir elaborando poco a poco, variedad por variedad, parcela por parcela, con la máxima dedicación y entrega.

Nuestros Vinos

Clásicos

A partir de las dos variedades más extendidas y aplicando modernas técnicas de elaboración obtenemos nuestros vinos Viñátigo blanco, Viñátigo blanco afrutado, Viñátigo rosado y Viñátigo tinto.

Varietales

Fruto de más de una década de trabajo en la recuperación de las variedades minoritarias de Canarias, muchas de las cuales se encontraban al borde de la desaparición, nos permite disfrutar de las sensaciones de una colección amplia y extraordinaria.

Ensamblajes

Presentamos un vino donde ensamblamos las variedades blancas Viñátigo Ensamblaje blanco y otro en el cual ensamblamos las tintas, Viñátigo Ensamblaje Tinto. Cada año utilizamos las variedades que consideramos convenientes y en la proporción que se determine en función de las condiciones climáticas de cada cosecha.

Ancestrales

No solo profundizamos en la búsqueda, conocimiento y ensamblaje de nuestras variedades, sino que abrimos caminos en la recuperación de formas de elaborar muy antiguas, que, conjugadas con los conocimientos actuales, nos dan resultados sorprendentes.

Bodegas Viñátigo, Travesía Juandana / 38441 La Guancha
Santa Cruz de Tenerife / Islas Canarias – España
Tel: (+34) 922 828 768 / Fax: (+34) 922 829 936

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