La prestigiosa revista estadounidense Forbes, especializada en noticias del ámbito económico, ha puesto sus ojos en las Islas Canarias. Más concretamente, en Tenerife y en Lanzarote. Y más concretamente aún, en sus vinos, siendo Viñátigo uno de sus protagonistas.

El periodista Tom Mullen, especializado en gastronomía, cultura y estilos de vida, ha viajado recientemente a estas dos islas y como, resultado de su periplo por los paisajes canarios, ha escrito un reportaje para Forbes. Bajo el título “Why The Vines And Wines Of The Canary Islands Will Twist Your Head With Surprise” (que podría traducirse como “Por qué las viñas y los vinos de las islas Canarias te sorprenderán”), Mullen comienza explicando las condiciones climatológicas y orográficas que conceden a estas islas sus particulares microclimas y, de ahí, su gran variedad de paisajes. Son esos paisajes volcánicos los que, cuenta Mullen, confieren a las Canarias unos frutos de la vid tan peculiares.

LAS ISLAS DE LOS VIÑEDOS “EXTRAÑOS” SEGÚN FORBES

El periodista explica que su viaje a Canarias fue en abril, y que en él pudo visitar “viñedos extraños y hermosos antes de probar añadas inusualmente elegantes” en ambas islas.

Respecto a Tenerife, Mullen narra que “durante los siglos pasados, los lugareños (…) establecieron su propia presencia vitícola mediante la creación de un sistema de vides trenzadas horizontales, cada una conocida como ‘el cordón trenzado‘”. El periodista continúa describiendo las condiciones únicas de los paisajes isleños, asegurando que “aunque estos viñedos se parecen a escenas de una secuela de Dune o de algún paisaje de Tolkien, también producen frutas únicas debido a la historia y al clima”.

Mullen explica la presencia en las islas de vides desaparecidas hace tiempo en el continente europeo, como los blancos Gual y Marmajuelo y los rojos Listán Negro y Vijariego Negro.

El periodista describe a continuación cómo son los vinos canarios, unos caldos que ya fueron muy conocidos y exportados a Estados Unidos y Reino Unido desde el siglo XV, explica. “Los blancos predominan en Canarias y a menudo son opulentos, a veces con una precisión cítrica. Los rojos a menudo tienen un peso borgoñón de pimienta y una oscuridad compleja: cuero, moca, fruta negra, caramelo e incluso diésel. Algunos rojos te abren los ojos por su hermoso poder ahumado”, describe.

Después de su visita a ambas islas, de probar distintas variedades y de visitar viñedos tinerfeños, Mullen concluye: “Cuando se considera las pocas vides plantadas, las dificultades de excavar en las cenizas o tejer viñedos para establecer las plantaciones, estas añadas, compradas localmente, son generalmente una ganga”.

Mullen aprovechó su viaje para catar alguna de nuestras elaboraciones como el Viñátigo Vijariego Blanco 2017 o el Viñatigo Baboso Negro 2013:

Comprar Viñátigo Vijariego Blanco 2017

Viñátigo Vijariego Blanco 2017

Graso y amplio, aromas de limón y papaya en nariz. En boca, es rico,  espeso como la mantequilla. Este delicioso vino pasa cuatro meses en roble francés. Viñátigo es una de las bodegas de Tenerife dedicada a trabajar con uvas locales y promocionarlas. Su bodega alimentada por gravedad está construida principalmente a partir de roca volcánica local.

Comprar Viñátigo Baboso Negro

Vinátigo Baboso Negro 2013

Explosión de chocolate en la nariz con un toque de menta y pimienta negra; ciruela y regaliz en la boca. Este vino único y poderoso (de una uva conocida como Alfrocheiro en Portugal) pasa un año en roble. Excelente.

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