Bien pueden presumir estos dos excelentes productos canarios de identidad de terruño. En la Quesería Montesdeoca llevan generaciones como ganaderos en la Isla Bonita, La Palma, seleccionando ejemplares de cabra canaria hasta consolidar su rebaño a base de cruzar ejemplares de la llamada Tenerife Norte y la Majorera de Fuerteventura principalmente. En 1993 se trasladan al sur de Tenerife, donde establecen la quesería más moderna de la isla. En ella elaboran hasta 18 tipos de quesos y derivados de la leche. De todos ellos destaca este ahumado semicurado, un queso de firme tacto y profusión de aromas lácteos y de una fina sensación ahumada. El éxito constante de esta esforzada familia ha sido muy gratificante para ellos y para la zona rural del sur de Tenerife, tanto que han tenido que trabajar con 16 familias de ganaderos de la comarca a las que compran leche, naturalmente bajo su supervisión.

Para acompañar a este queso tan variado en sensaciones he probado el Ensamblaje 2016, un vino que le va estupendamente de la bodega Viñátigo, un tinto de carácter ineludiblemente canario. Destacan y contribuyen a organizar esa polifonía de aromas y sabores sus firmes evocaciones minerales, sus intensos recuerdos de frutillos negros y el delicado toque floral. Su elaborador, Juan Jesús Méndez, de La Guancha, ha sido desde los inicios un firme defensor de las variedades consideradas autóctonas. Elena Batista, la directora técnica de la bodega, elabora hasta 17 tipos de vino, cuya base es la variedad de la uva, el terroir y la antigüedad de la cepa.

Bartolomé Sánchez.- Revista MiVino Octubre 2019

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