Iniciamos una nueva vendimia, renovamos la ilusión, con el mismo reto que cada año, dar un pasito más allá en el conocimiento de nuestra viticultura y en la calidad de los vinos que elaboramos.

Nuestra enóloga, Elena Batista, nos transmite sus impresiones en el comienzo de la misma.

¿Cómo se presenta esta nueva cosecha?

La cosecha 2018 es mucho más abundante en kilos que en años anteriores, lo cual agradecemos mucho, porque los últimos han sido muy cortos y tenemos dificultades por falta de producción. Aunque el clima en los últimos meses no ha sido muy favorable, por falta de días soleados, hemos logrado que toda nuestra producción sea 100% ecológica, y con un estado sanitario excelente.

Climatológicamente, ¿cómo ha sido el año?

El invierno fue de temperaturas moderadas y con precipitaciones por encima de la media a partir de febrero, lo que ha contribuido al buen desarrollo vegetativo de la planta. A partir del envero la climatología está siendo de temperatura media algo baja que una maduración lenta.

¿Cómo se espera que influya en los nuevos vinos?

La climatología que estamos teniendo durante la maduración de la uva con temperaturas suaves es lo mismo que cuando cocinamos los alimentos despacio y a temperatura baja. Vamos a obtener vinos con muy buena acidez, más aromáticos y con buen color en el caso de los tintos.

Con respecto a la producción, ¿cómo se prevé?

La cosecha 2018 según nuestras previsiones será una de nuestras mejores vendimias tanto en calidad como en cantidad.

Los controles de maduración iniciales y primeras vinificaciones, ¿ratifican las previsiones?

Los primeros controles de maduración que hemos hecho son los de las variedades blancas (Marmajuelo, verdello, Gual y moscatel), que son las que tienen un ciclo más corto. Todas tienen muy buena acidez al grado óptimo de vendimia, además de un estado sanitario excelente, por lo que se están cumpliendo nuestras predicciones.

¿Cuáles son los retos más importantes de Viñátigo para este año?

Este año vamos a seguir profundizando en el conocimiento de nuestras variedades. Aunque llevamos más de 20 años trabajando con ellas, seguimos experimentando y sorprendiéndonos con el extraordinario potencial de las variedades canarias que estaban prácticamente desaparecidas y que son maravillosas. Otro reto es continuar sorprendiendo a nuestros clientes cada vez que toman una copa de cualquiera de los 17 vinos que elaboramos y ver en ellos caras de satisfacción.
Pero sin duda, nuestro mayor reto tiene que ver con la cosecha de este año 2018, que además hemos conseguido: que toda la uva que cultivamos nosotros sea 100% ecológica y con estado sanitario excelente, estamos muy contentos.

Comparte #Viñátigo