Recientemente hemos acogido la visita de un grupo de clientes procedentes de Estados Unidos, concretamente de California y Nueva York, a los que hemos intentado mostrarles las particularidades de nuestro terroir y la manifestación del mismo en nuestros distintos vinos.

Comenzamos haciendo un poco de espeleología, visitando la Cueva de San Marcos, tubo volcánico de un par de kilómetros de largo, con tramos en los que incluso hay que pasar reptando, experiencia interesante para avanzar en el conocimiento del origen volcánico de nuestra Isla. Subimos al Cerro Gordo, desde donde apreciamos una espectacular vista del Teide, y divisamos la ubicación de varias de nuestras parcelas, comprendiendo además el efecto pantalla que el Teide hace sobre los Alisios y como esto genera el clima del norte de Tenerife.

Continuamos visitando cada una de las parcelas, con los cultivos en bancales, algunos de ellos construidos hace algunos siglos. Pudimos conocer las diferencias morfológicas entre las 15 variedades que cultivamos, los requerimientos climatológicos de cada una, el porqué de su ubicación, las formas de cultivos, etc.

Pudieron participar seguidamente de nuestra celebración del 25 Aniversario de la bodega, compartiendo el momento con viticultores, proveedores, otros clientes, tanto locales como de otros países, amigos y personas relevantes del sector. Terminamos con una cata meticulosa de los distintos vinos que elaboramos, incidiendo en el análisis de sus peculiaridades. Labor necesaria e indispensable, dado que ellos se convierten en nuestros prescriptores y transmisores y sus lugares de trabajo en Estados Unidos.

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